La taza está caliente, el café está cargado, el aire comienza a calentar, la gente camina, un hombre barre la calle, la señora recoge la mierda del perro, una mujer se asoma por el balcón quizás para ver el tiempo quizás para ver al vecino que le agrada quizás para pensar como vestirá hoy. Un hombre entra al bar pide la cerveza llama al teléfono y triste bebe, piensa en la nada mira a su alrededor pero no mira. Pido la cuenta, bebo el último poco de café, camino lento, escucho música, me aburre la música la apago, escucho el ruido de la calle me aburre el ruido de la calle, entro a una exposición que estaba al paso, observo imágenes sin sentido, todo en silencio observando algo inobservable, salgo me siento, llego al lugar donde se sienten solo los pájaros, increíble estoy en el centro de la ciudad y solo se escuchan pájaros, el silencio lo interrumpe un vagabundo que hambriento mendiga, camino escucho el ruido de la calle, llego a casa, me ducho, como una manzana, me siento.
Música, silencio, estoy en la playa el sonido de las olas me golean al caminar, el infinito de la arena me acompaña junto con el cantar de las gaviotas. Despierto, otro día, música, muevo los pies brazos, el cuerpo, como algo, salgo, ruido, calles mojados, mi mente nuevamente dice PARE- STOP.

