Como explicar que el alma duele, y mucho. Que se encuentra herida,
desgarrando cada filamento de ella. Como explicar que sufre un dolor que se
siente absolutamente ahuecada en el interior. Que en cada momento se vuelve difícil
respirar, a veces imposible cayendo en un abismo sideral. Que en ese instante
vas comprendiendo, de que se debe vivir el dolor para poder curarla. Que en ese
instante la vas reteniendo para poder salvarla. Nadie quiere explicar que el
alma duele, porque es desnudarse ante todo el público. Nadie cuenta lo que le
pasa cuando se comienza a desgarrar su alma porque se siente desvalido. Porque
el alma duele! Pero no duele solo porque te traicionan, te odian o no te amen,
duele por otros motivos inmateriales, humanos. Sí señores, duele tan profundo que
tuve que combatir con el dolor durante un tiempo dijo Eva. Se encontraba parada
en una esquina gritando, vestida con un abrigo negro desgastado, los labios
pintados de vino, con un perfume a calle mojada, su pelo no se veía con el
sombrero verde que llevaba. Ahí estaba, en esa esquina donde todos la tomaban
por loca. Se reían de sus discursos, y le lanzaban monedas de caridad,
para que pudiera ir a comprar el trozo de pan con hongos al mercado.

