Era la primera vez que perdía el tren, la primera vez que corría para alcanzar el último carro, pero mis energías no pudieron. Después de esa respiración profunda de resignación, vino la tranquilidad o más bien el pensamiento sensato.
El tiempo de espera no tuvo grandes momentos, porque mi distracción se centro en un grupo de personas que intentaban descifrar en su idioma si el rumbo era el correcto o no. Por lo tanto, la resignación no alcanzo a sucumbir, más bien fue una espera rápida y divertida del próximo tren.
Llegó el próximo tren, al sentarme en la butaca y mirar por la ventana, comenzó a volar la imaginación, ver ese paisaje explotado, con industrias y edificios, donde las áreas verdes comienzan a perderse en el camino y donde las paisajes verdes que se realzan son cultivos con grandes casas de campo, tierras explotadas por nosotros los humanos, conjuntamente con esta visión mi estado de meditación comenzó a despegar.
Descubrí en ese preciso momento, que el lugar menos pensado, era mi lugar, que el tren era mi momento para reflexionar o simplemente meditar, el situarme en ese espacio que siempre tiene una dirección el cual puede estar con personas o desolado, donde algunos hablan otros duermen, otros escuchan música, un sin fin de detalles que no coartan mis reflexiones.
Puedo ir acompañada, puedo estar dormida, me pueden hablar, pueden gritar, y yo miro hacia fuera de la ventana y es como mi televisión, lleno de armonía y paz. De crear, evaluar y concluir. De escribir y encontrar las inspiraciones. Como un cuadro de arte que comienzo a poner colores, mezclar y entregar una verdadera obra de arte, esa imaginación que siempre lleva a un punto de enseñanza.
Cada uno tiene su sitio de meditación para algunos, es una iglesia, para otros un centro budista o simplemente tu hogar, buscamos y tenemos nuestro espacio para dejar nuestra mente en blanco o llenarla de ideas. Me encantaría conocer un lugar curioso de reflexión.
Hoy descubrí el mío, no sé qué sucederá cuando regrese a mi país, dentro de poco tendré que descubrir un nuevo espacio para reflexionar, quizás lo tenía, tengo que volver a reencontrarlo.


4 comentarios:
que lindo comentari muy inteligente
Jo també penso que els trens són ambients molt còmodes en molts aspectes. No hi ha transport igual!
Jo també penso que els trens són ambients molt còmodes en molts aspectes. No hi ha transport igual!
Jo també penso que els trens són ambients molt còmodes en molts aspectes. No hi ha transport igual!
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