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martes, diciembre 13, 2011

Tú, el hombre perfecto


Soy una pelusa en el ombligo/ nadie reconoce/ nadie sabe dónde está/ nadie quiere/. 

Me estoy pudriendo/ nadie lo ve/ nadie se da cuenta/ a nadie importa/ excepto tú/ me muevo hacia allá/ hacia ti/ te escapas/ estoy ausente/ no me reconozco/ tampoco tú a mí. 

Que se hace?/ llegas a un lugar/ pareciera que todo va hacia atrás/ quizás va hacia delante/ soy yo el cangrejo/ soy yo quien te ama con locura.

Para que me hago preguntas/ si los demás no se las hacen?/ ¡Quiero ser como ellos!/ Como/ rio/ duermo/ lloro/ camino/ respiro/ susurro/ me detengo/ orino/ me escondo/ escapo/te espero.

La comida no me sabe a nada/ sensación de costumbre/ me alejo/ me escondo/ quiero volar/ para cambiar el paisaje/e vitar las tormentas/ ver todos los días el sol.

Tú/ que miras/ que observas/ que amas/ te pierdes en lo más profundo de mi pensamiento/ sin saber yo el mío/ te escapas/  ya no te encuentro/ que paso/ que sucedió?/ te pierdes en tu locura/ en tu pasión/ en el amor/ en ser amante.

Yo/ que espero/  tú imperfección oculta/ me agrada/ me deslumbra/ me desconcierta.

Extraño/ no temo/ tiempo con arena/ los ojos duelen/ la boca grita/ cuando los minutos sean piedra/ no te esperare.

domingo, diciembre 04, 2011

Responsabilidad

Conta contes



Cuando comenzamos con la conciencia de nuestros actos, la palabra responsabilidad estaba asociada a un carácter de respeto y obligación, porque desde que somos pequeños nos dicen que asumamos nuestra responsabilidad como una obligación frente a cosas que no queríamos hacer. ¡Levántate que es tarde!- No quiero. Puedes ayudar a barrer el patio. - Ah no! qué horror!.

Pasaron los años y crecimos, nos decían que fuéramos responsables con nuestras acciones para la vida social, lo cual estaba asociado a ser prudente con nuestros actos. ¡Eh no te pases de la ralla! No digas cosas que ofendan a los demás! ¡Respeta a los mayores!. Es decir, hasta aquí, ser responsable es no hacer para no tener consecuencias. No actuar, estar tranquilos, estar inactivos, la prohibición a ser innatos.
Dentro de esta evolución de nuestra conciencia, ¿porqué no miramos la responsabilidad con un sentido positivo?, en la cual asumir la consecuencia de nuestros actos, sean buenos o malos, tenga una fluidez pura y natural. No crear una prevención, sino tener la libertad de hacerlos, ser responsables de actuar, de crear, de vivir.
En el presente muchas personas son responsables, sin embargo son miradas y estigmatizadas según la vida social que se encuentren ubicados, pueden ser estudiosos responsables, responsables trabajólicos, responsables en el amor, responsables en sus actos, responsables, responsables, imbéciles responsables.   
Qué hace pensar que esta palabra sea mirada, pensada y evaluada como algo negativo?. Podremos cambiar este estigma?, ser responsables con libertad? Elegir este camino sin miedos, actuar tranquilos. Todos tenemos miedos, ya que estamos educados con este paradigma. Pero, este cambio ayudaría tanto a quitarnos una MALA EDUCACIÓN.

sábado, noviembre 05, 2011

STOP - PARE


La taza está caliente, el café está cargado, el aire comienza a calentar, la gente camina, un hombre barre la calle, la señora recoge la mierda del perro, una mujer se asoma por el balcón quizás para ver el tiempo quizás para ver al vecino que le agrada quizás para pensar como vestirá hoy. Un hombre entra al bar pide la cerveza llama al teléfono y triste bebe, piensa en la nada mira a su alrededor pero no mira. Pido la cuenta, bebo el último poco de café, camino lento, escucho música, me aburre la música la apago, escucho el ruido de la calle me aburre el ruido de la calle, entro a una exposición que estaba al paso, observo imágenes sin sentido, todo en silencio observando algo inobservable, salgo me siento, llego al lugar donde se sienten solo los pájaros, increíble estoy en el centro de la ciudad y solo se escuchan pájaros, el silencio lo interrumpe un vagabundo que hambriento mendiga, camino escucho el ruido de la calle, llego a casa, me ducho, como una manzana, me siento.
Música, silencio, estoy en la playa el sonido de las olas me golean al caminar, el infinito de la arena me acompaña junto con el cantar de las gaviotas. Despierto, otro día, música, muevo los pies brazos, el cuerpo, como algo, salgo, ruido, calles mojados, mi mente nuevamente dice PARE- STOP.

jueves, octubre 20, 2011

Poder decir adiós, es crecer.


Poder decir adiós, es crecer.

Es difícil decir adiós, porque nuestro egoísmo inconsciente o consciente nos hace tener apego a todo, incluso a las personas, y separarnos  cuando hay afecto lo hace más difícil. Pero son etapas, es parte de elecciones personales o del destino, emprender nuevos desafíos como la culebra cambia su piel, como el árbol tiene que volver a regenerarse, como el humano se siente inquieto y busca la tranquilidad espiritual. Se acaba una etapa, y cuando esto sucede, viene un resumen. Y hago el espacio para incluir unas palabras en este blog, para dedicar unas palabras a las personas que conocí durante los años que viví fuera de casa y llegue a otra casa, llamada Catalunya.

Pero el resumen se convierte en una teoría aplicada a la humanidad como la teoría del Big Bag.

Mi Galaxia en Catalunya

La teoría del Big Bag no se aleja de las interacciones humanas, la ley de atracción que existe entre nosotros sin duda nos explica cómo nos hemos conectado espiritualmente. Existe una atracción que nos lleva a conocernos, a convivir y a separarnos, una galaxia con planetas que giran e interactúan entre sí donde puedes ser tú el centro o parte de él, donde existen planetas lejanos y otros cercanos a ti, con constelaciones de estrellas donde unas pueden iluminar más que otras, es decir esta atracción la podemos calificar humanamente  como sensaciones, el cariño, querer, amar, amistad etc que tenemos hacia las otras personas o planetas.

A veces se van algunas estrellas como cometas, porqué no hay nada en común, quizás se perdió el encanto o existe otra galaxia más interesante para ella. Mientras otros planetas perduran, se pueden alejar o acercar según nuestras percepciones, mantiene esa energía constante en la galaxia, se alimentan mutuamente. Sin embargo, hay planetas que se van sin avisar, sin recordar el último instante que los observaste, de algunos sabes los motivos de otros nunca lo sabrás. Te queda la satisfacción de adquirir experiencia y sabiduría. 

Experimentar cambiar de galaxia, quizás volver a la galaxia de origen, nunca volverás a la posición original, porqué encontrarás esa galaxia evolucionada con nuevos planetas e interacciones, donde tendrás que ganarte la posición. Y los planetas que encuentres quizás estén conectados con los de la otra galaxia, aunque existen años luz, también se atraen porque estás tú como centro del Universo.

Después de la conexión de galaxia que pasa? Queda la historia, ese recuerdo impregnado en tu memoria, retina y corazón. Y esto sucede en todo tipo de conquista.

Silvana Miranda

sábado, septiembre 17, 2011

El tren

Era la primera vez que perdía el tren, la primera vez que corría para alcanzar el último carro, pero mis energías no pudieron. Después de esa respiración profunda de resignación, vino la tranquilidad o más bien el pensamiento sensato. 

El tiempo de espera no tuvo grandes momentos, porque mi distracción se centro en un grupo de personas que intentaban descifrar en su idioma si el rumbo era el correcto o no. Por lo tanto, la resignación no alcanzo a sucumbir, más bien fue una espera rápida y divertida del próximo tren.

Llegó el próximo tren, al sentarme en la butaca y mirar por la ventana, comenzó a volar la imaginación, ver ese paisaje explotado, con industrias y edificios, donde las áreas verdes comienzan a perderse en el camino y donde las paisajes verdes que se realzan son cultivos con grandes casas de campo, tierras explotadas por nosotros los humanos, conjuntamente con esta visión mi estado de meditación comenzó a despegar.

Descubrí en ese preciso momento, que el lugar menos pensado, era mi lugar, que el tren era mi momento para reflexionar o simplemente meditar, el situarme en ese espacio que siempre tiene una dirección el cual puede estar con personas o desolado, donde algunos hablan otros duermen, otros escuchan música, un sin fin de detalles que no coartan mis reflexiones.

Puedo ir acompañada, puedo estar dormida, me pueden hablar, pueden gritar, y yo miro hacia fuera de la ventana y es como mi televisión, lleno de armonía y paz. De crear, evaluar y concluir. De escribir y encontrar las inspiraciones. Como un cuadro de arte que comienzo a poner colores, mezclar y entregar una verdadera obra de arte, esa imaginación que siempre lleva a un punto de enseñanza.

Cada uno tiene su sitio de meditación para algunos, es una iglesia, para otros un centro budista o simplemente tu hogar, buscamos y tenemos nuestro espacio para dejar nuestra mente en blanco o llenarla de ideas. Me encantaría conocer un lugar curioso de reflexión.

Hoy descubrí el mío, no sé qué sucederá cuando regrese a mi país, dentro de poco tendré que descubrir un nuevo espacio para reflexionar, quizás lo tenía, tengo que volver a reencontrarlo.